BIENVENIDO AL MUNDO DE SALUD, BELLEZA Y ARMONÍA
SOBRE NOSOTROS
La creación de este proyecto es el fruto de más de 27 años de trabajo dedicado, basado enteramente en mi experiencia personal y el conocimiento adquirido durante este tiempo. Un día, comprendí con claridad que solo a través del Servicio sincero a los demás podría hallar mi verdadera Felicidad, y que no había otro camino para mí.
Compartir todo lo que una vez busqué, estudié profundamente, integré en mi vida diaria y que, gradualmente, se ha convertido en parte de mi esencia… Profundizar y practicar constantemente este Conocimiento en mi vida real ha dado, con el tiempo, frutos magníficos. La inmensa Alegría de comprobar una y otra vez que estoy en el Camino correcto me guía cada día.
Mi creatividad en la Música siempre me impulsó hacia adelante. En los intervalos entre mi trabajo con las personas y mis composiciones musicales, decidí escribir mi trilogía «EL NUEVO SER». El primer libro de esta trilogía sentó las bases para hacer realidad mi sueño más grande: crear el Centro de Bienestar Ayurvédico «AMRITA», un lugar donde las personas puedan recibir ayuda auténtica no solo para mejorar su salud en todos los niveles (físico, psicoemocional, mental y espiritual), sino también para aprender a vivir sin enfermedades, con energía, vitalidad y alegría a cualquier edad.
Llevar a cabo este gran proyecto en tiempos tan desafiantes, encontrar a las personas adecuadas —abiertas y, como yo, dispuestas a sacrificar mucho por su realización— y orientarlo hacia un verdadero Servicio a la Humanidad… Esto es lo que da sentido a la vida.
Nuevo Libro Humano
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Mi camino musical comenzó en los lejanos años 70, cuando mis primeros intentos, aunque tímidos, ya eran bien recibidos por quienes me rodeaban… Recuerdo con claridad un momento de mis años de estudiante: el organizador de un concierto universitario —faltaba solo una semana— me pidió inesperadamente que cantara a dúo con un joven. Se necesitaba una canción con letra y música acorde al tema del evento, pero nada de mi repertorio era adecuado. Decidí componer algo nuevo con urgencia, con la esperanza de tener tiempo para arreglar las partes y ensayar. La canción nació literalmente “de un solo respiro” — bastó con tomar a mi fiel compañera de la infancia, la guitarra… Las palabras y la melodía fluyeron solas; solo tuve que anotarlas a tiempo.
Aquella experiencia marcó un antes y un después — fue la primera vez que sentí verdaderamente cómo la inspiración puede conectar a las personas. Nuestro dúo tocó el alma del público: algunos lloraron, otros sonrieron, pero nadie quedó indiferente. Después del concierto, recibí muchas palabras de agradecimiento, y comprendí con certeza que la música no es solo sonido — es un camino directo al corazón. Desde entonces empecé a escribir más seguido, con más libertad y sinceridad. Cada nueva canción se volvió un reflejo de mi mundo interior, una respuesta emocional a la vida misma. Incluso hoy, cada vez que tomo la guitarra en mis manos, todo comienza de nuevo… desde ese mismo silencio donde nacen las notas. La inspiración nunca se va; solo espera el momento adecuado para ser escuchada otra vez.